El Marketing en Internet es Servicio Público

No nos engañemos: en determinados ambientes, entre ciertas personas, ni el marketing ni los que nos dedicamos a él, somos “personas recomendables”, si además se trata de marketing en Internet la cosa se agrava y tu reputación profesional  es puesta en entredicho.

Son muchas las críticas que se nos dirigen: que somos vendedores de humo, que pretendemos “manipular” a las personas para que compren determinados productos, que utilizamos técnicas prohibidas como la publicidad subliminal…

Reconozco que en el marketing en internet, al igual que puede suceder en la política, en la milicia, o en el sector médico, hay individuos y hasta instituciones, de conducta reprochable. Pero eso es problema de la naturaleza humana y no del marketing en internet.

Por otra parte ¿tú utilizas publicidad subliminal? ¿Tú conoces las técnicas adecuadas para “obligar” al personal a comprar lo que hayas decido? ¡Yo no!, creo que somos mucho más humildes que todo eso.

marketing-en-internet

El prestigio de dedicarse al marketing en Internet

Esa opinión que se tiene de nosotros, reitero que existe sólo en determinados ambientes, en sí no tendría mayor importancia, si no fuera porque en ocasiones nos afecta. Sinceramente ¿estás orgulloso de dedicarte al marketing en Internet?

¿Comentas a tu familia y amistades que tu trabajo está relacionado con el marketing en Internet? Si las respuestas han sido afirmativas no tienes mayor problema, pero te aseguro que hay gente que esconde su dedicación, que vive en silencio y secreto su profesión.

Valorar el marketing en Internet

¿Qué me dirías de una profesión cuya finalidad es prestar servicios a la sociedad? ¿Qué pensarías de una actividad que puede tener repercusión mundial, facilitando el acceso de la población a bienes y servicios útiles? ¿Y eso no es el marketing en Internet?

Partamos de una afirmación, el marketing en Internet, es el marketing que se hace en la red. Naturalmente en Internet contamos con instrumentos y posibilidades distintos a los que se utilizan en el mundo offline.

Pero no debemos confundir la tecnología con el marketing. Así por ejemplo yo puedo utilizar las redes sociales para transmitir el mensaje, pero estas redes no son el marketing.

Tenemos que volver al planteamiento inicial, básico, del marketing y recuperar sus aspectos fundamentales, así entenderemos que nuestro oficio, se dedica:

A detectar necesidades y carencias en la sociedad, en el mercado.

A transmitir sus descubrimientos a las empresas y profesionales, para que diseñen los productos o servicios adecuados para satisfacerlas.

A promover en el mercado esos productos

A fijar los precios

A distribuir el producto.

Evidentemente el marketing, por su naturaleza y características, está íntimamente relacionado con el mercado, su función es prácticamente inexistente en las economías planificadas.

Llegados a este punto cabe preguntarse ¿de no existir el marketing, quien realizaría todas sus funciones? ¿Podría nuestra economía sostenerse sin el marketing? ¿Llegarían al consumidor todos los productos que precisa? Pensemos que el marketing no sólo se aplica a artículos de lujo, que también, sino a elementos tan precisos como los alimentos o los fármacos.

¿Cómo calificar al marketing en Internet?

Estoy convencido que el marketing en Internet es un auténtico servicio público, gestionado por empresas y particulares. Lo mismo sucede con otros muchos, la prestación del suministro de agua potable, la retirada de las basuras, o el transporte; todos ellos son servicios públicos gestionados, muchas veces,  por la iniciativa privada.

Pese a la extensión de la actividad de la Administración en los servicios públicos, cuyo desarrollo se produce de forma notable a la finalización de la II Guerra Mundial, en las economías de mercado el marketing ha seguido existiendo,  funcionando y prestando servicios, de forma ininterrumpida.

Lo qué hay que plantearse es que si el marketing en internet puede ser considerado como servicio público, ¿por qué existe esa mala imagen que comentamos al principio de este artículo?

En este sentido creo que todos hemos de asumir nuestra parte de responsabilidad. Nuestras estrategias de comunicación no son las adecuadas, la imagen que estamos dando en el mercado no es la correcta. Sumemos a ello que carecemos de un organismo que se encargue de plantear, en nombre de todos los implicados, una estrategia de comunicación apropiada.

Ante ello hemos de aceptar cada uno de nosotros el reto de convertirnos en comunicadores de las bondades del marketing en Internet. Se hace necesaria la elaboración de un plan de imagen de marketing en Internet, por cada uno de nosotros.

Para ello tendremos que delimitar los públicos a los que dirigirnos, su relación con nuestros servicios y conocer su opinión sobre nuestra actividad. En su desarrollo habrá que diferenciar los mensajes genéricos hasta los que conformen campañas de comunicación específicas, no olvidando los relativos a la presentación de nuevos productos y servicios.

Este plan debe mirar también hacia el interior de nuestras organizaciones, dando a conocer e implicando en su desarrollo a todos sus integrantes. Sin su participación las acciones perderían eficacia.

Creo que el reto está servido, ahora depende de nosotros aceptarlo o no, pensando que en juego está nada más y nada menos que el futuro del marketing en internet, y el nuestro propio.

¿Estáis de acuerdo con que el marketing en Internet es es servicio público? Envíanos tu opinión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.